La recuperación arquitectónica

La recuperación arquitectónica e iconográfica del ex convento de Culhuacán, ofrece la oportunidad a sus visitantes, de recorrer sus pasillos, admirar sus pinturas, contemplar la arquitectura y recrear el pasado. El Ex convento Agustino de San Juan Evangelista, es una impresionante fortaleza propia de las construcciones conventuales de la época virreinal, obra realizada por los Agustinos, una de las principales órdenes religiosas que llegaron a la Nueva España en el SXVI. La función principal del inmueble durante la colonia fue el de convertirse en un lugar de enseñanza y aprendizaje de lenguas; se impartía filosofía, latín y las lenguas indígenas. Éste también se convirtió en escuela de artes y oficios. A partir de que los frailes abandonan el lugar, debido a las reformas expedidas por la corona española en 1756, el convento se convierte en territorio de todos y nadie, lo mismo lo ocuparon como casa parroquial, que vivienda. Los estragos del tiempo y abandono del lugar provocaron un gran deterioro en el inmueble, hasta que en 1944 fue declarado monumento histórico para dar inicio a una serie de trabajos de restauración, logrando devolver la suntuosidad al inmueble, que en otros tiempos tuvo. Actualmente el ex convento es uno de las más importantes edificaciones dentro de la arquitectura y las artes religiosas del siglo XVI. La construcción se caracteriza por su estilo plateresco y renacentista. Sus murales se destacan por la calidad de sus trazos, en los que se plasman personajes de la orden y escenas de la vida de Cristo.

 

 

 

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