Muestra Fotográfica

El Ex Convento de Culhuacán fue declarado monumento histórico en 1933. Once años después, el Instituto Nacional de Antropología e Historia emprendió la de restaurar el inmueble. La imaginación, la destreza y el conocimiento fluyeron en las habilidades artísticas de los arquitectos y restauradores de la obra, devolviéndole en gran medida su aspecto original. De esta forma, se convirtió en un espacio de reflexión y contemplación, pero, sobretodo, se logró rescatarlo del olvido.

A partir de entonces, el quehacer cotidiano y el compromiso obligaron a recrear un espacio con sentido de pertenencia. En el recorrido al interior del inmueble se interpone el tiempo en arcos y techos; los muros ofrecen color, vivacidad y movimiento; cada uno de los espacios que conforman este espléndido conjunto arquitectónico guarda recuerdos de una larga historia de frailes y santos.

Con los años, se ha logrado la reconstrucción y restauración de un monumento fastuoso, un museo vivo en el que se desborda la imaginación, la observación y la memoria histórica de nuestro pueblo.